
Harta de estar harta de escucharte decir "Cómo se pasó el año" cada mañana de noviembre, y con una lluvia que se asoma en la ventana y me dan ganas de convertirme en planta right now, es que me dispongo a reflexionar vagamente sobre lo auspicioso que resultaría haber nacido vegetal en lugar de """persona""" como lo que me ha tocado ser.
Lo de que el año se pasó rápido es una condición que solo los humanos podemos ver como una queja, las plantas son atemporales, son hippies, no tienen calendario gregoriano y se reproducen como locas sin necesidad de un chongo cerca. Por eso, creo que es necesario hacer un parate en mi vida y dedicar unos segundos a la adorable reflexión sobre la sexualidad de las señoras de la fotosíntesis.
Tengo una amiga que hace poco me dijo "Qué ganas de ser sahumerio que tengo" a lo cual yo respondí "mejor, planta"; y la charla quedó ahí.... envuelta en una nube, de confusiones y reflexiones metafísicas que rozaron el absurdo de una noche con bastante poco que hacer.
Lo de sahumerio sinceramente me parece demasiado arriesgado, pero lo de planta no está tan mal ahora que lo pienso.
Dicen que son seres vivos, lo cual debo poner en duda, no por su viveza porque para mimetisarse con el mobiliario y pasarla lindo son bastante vivas, sino por su capacidad vital... dudoso.
Las plantas son verdes cuando quieren ser austeras y se ponen de flores para ser más cool que la de al lado del jardín, decoran la vista porque son narcisistas, no pretenden sobrevivir más que con un poco de agua y, sinceras a sus sentimientos, mueren cada vez que las agarra una tormenta que las sacude mucho, sin necesidad de hacerse las fuertes.
Las hay medicinales, decorativas, primaverales e ilegales; la sociedad de la flora tiene especies para tirar para arriba y ante cualquier peligro de extinción siempre habrá un "gajito" con ganas de ser regado.
Quiero q me rieguen una vez por semana, q me hablen las mujeres más boludas con la superficialidad de las amebas, que me ignoren los tipos que me creen parte de la rutina de su visual, que los niños me tiren pelotas encima y yo, estoica como siempre, me las banque sin necesidad de llamar a ninguna amiga que me haga el aguante. Basta de imponer la condición humana al resto de los mortales, los plantos no existen y las plantas se la bancan joya solitas, esa es la idea.... pasar desapercivido, camuflarse, plantarse, ser perenne, mojarse con la lluvia y estar mucho bajo el sol. Plantame, dale, me va a terminar gustando.
(No, no enloquecí)