
Silvio me dice al oído que "los amores cobardes no llegan a historias, se quedan ahi"; y me desespera.
Me desespera porque yo sí quiero una historia, intuyo y siento que vale la pena jugarsela cuando el toc.toc del corazón se acelera. Pero no, no hay feedback, no hay vuelta en esta ida continua a sus pies que corren a la par mio, porque así lo decidió y así parece que será "a la par, como espejos, reflejados, casi iguales... amigos".
No es conformismo lo que me deja quietita a mi que siempre fui de ir al frente, es el miedo a perder lo poco que tengo lo que hace que no siga, que no avance, que me quede pensandolo sola; acá, muriendo por un abrazo suyo.
Vale, me quedo rodeada de amores inventados que se regalan en la esquina de mi calle sin luz. Amores que me abrazan y me quitan las penas, pero jamàs lograron quitarme el sueño. Me retiro de esta carrera contra la corriente y acepto, acepto las reglas del juego que nunca me hubiera planteado jugar pero del que soy protagonista sin querer.
Not more de lágrimas, no hace falta cuando se pone los pies en la tierra. En esta tierra, en la mia sin él, en la de amistades frágiles de lagrimas confundidas... no "es lo que hay", es lo que me toca.


